Traducción de software con archivos de recursos

Los esfuerzos necesarios para realizar una traducción de software varían de un formato a otro por lo que requieren un tratamiento individual. Se recomienda traducir los archivos de recursos.

En primer lugar, se debe aclarar el formato de la traducción. Este puede ser uno de los siguientes:

  • programas de Windows compilados (archivos EXE)
  • archivos RC (archivos de recursos, p. ej. de archivos EXE de Windows compilados)
  • ayudas en línea (basadas en Word o en HTML)
  • aplicaciones de bases de datos
  • XML
  • páginas web
  • formatos de programación específicos (ADA, Basic, Cobol, C, C++, Javascript, Pascal, Perl)

En el caso de las aplicaciones de bases de datos y formatos complicados (no indicados arriba) sería conveniente realizar una exportación en los formatos CSV o XML para mantener delimitado el esfuerzo a realizar. Si no se trata de archivos EXE (archivo ejecutables), previamente se deben aclarar los códigos de los idiomas de salida y de destino.

Si fuera posible, se debería recurrir a datos sin procesar o a recursos y no a programas ejecutables que primero se deben “descompilar” con gran esfuerzo. Si se traducen directamente los recursos, el jefe de proyecto sabrá qué parte del proyecto se encuentra en manos del traductor y qué es lo que le falta eventualmente. Para las posteriores modificaciones que se realicen en el software o en la traducción de las actualizaciones, no es necesario procesar todo el software, sino solo los recursos individuales.

Para todos los formatos habituales existen herramientas que protegen el código y mantienen editables los textos traducidos. Con ciertos formatos específicos, los informáticos de Transline garantizan la protección del código de programa en colaboración con usted como cliente.

Para no perder de vista el contexto del software durante la traducción, Transline utiliza un programa de localización que simula la ejecución del programa. A este respecto, también se simula, por ejemplo, el tamaño de los botones, pudiendo el traductor adaptarlo en caso necesario. Dependiendo de la estructura del recurso, esto no siempre es posible o no lo es en el mismo alcance. En algunos casos puede ser razonable no editar los archivos RC, sino más bien los archivos compilados con una herramienta especial de localización. En otros casos, no hay ninguna herramienta de localización que, desde un principio, abarque los requisitos necesarios por lo que es necesario adoptar medidas especiales o realizar pequeños scripts para poder localizar el software correctamente.

Por ello, Transline utiliza a expertos informáticos y a programadores que, como personas de contacto directas para usted, conocen y resuelven las cuestiones específicas a la traducción y comprenden el software del cliente. Si como cliente, usted ya trabaja con una herramienta de localización, Transline podrá, de este modo, adaptarse al correspondiente formato.